...a través de Bertha Dudde - 25.07.1958
BD 7174 La destrucción final también es un acto de misericordia …

El cambio constante de las formas externas, el constante devenir y perecer de todas las cosas visibles, asegura un lento desarrollo ascendente de lo espiritual atado en ellas, garantiza el lograr de un cierto grado de madurez, aunque también después de un tiempo infinitamente largo. Todo cambio en la creación de la naturaleza es, por lo tanto, una prueba de este desarrollo ascendente, aunque se lleva a cabo bajo la ley obligatoria, de modo que se puede concluir que las obras de creación cuyos cambios no son perceptibles al ojo humano … y que por tanto requieren de mucho tiempo antes de que los cambios externos se hagan notar … aún contienen en su interior sustancias espirituales muy endurecidos, que difícilmente son capaces de desprenderse de las profundidades y, por lo tanto, a menudo requiere ayuda externa para poder deshacerse de su cubierta y poder mudarse en otras formas exteriores.

Todo lo visible para vosotros, los humanos, sirve al desarrollo ascendente de lo espiritual, y quien adopte estos pensamientos aprenderá naturalmente a reconocer la necesidad de acontecimientos que provocan una violenta explosión o disolución de aquellas obras de creación que han existido sin cambios durante tiempos infinitos y, sin embargo, también deben liberar un día lo espiritual con el propósito de un mayor desarrollo.

Lo que los seres humanos a menudo consideran como la mayor desgracia, porque pone a humanos y animales en una angustia inimaginable, es a la vez una obra de amor y misericordia hacia eso espiritual que ya languidece desde eternidades en la materia más dura y que solo puede ser liberado de su prisión a través de acontecimientos naturales queridos por Dios. Si bien su resistencia a menudo suele ser muy fuerte, pero esa puede disminuirse en las fases individuales de su desarrollo, pues incluso el más mínimo alivio puede despertar en lo espiritual el deseo de una actividad orientada al servicio, y entonces la resistencia comienza a disminuir … permitiendo así que el desarrollo ascendiente continúe.

Sin embargo, no es de ninguna manera insignificante cuando se permite que lo espiritual, atado en la materia sólida, se vuelva activo, pues los periodos de Redención también tienen una duración limitada por la voluntad de Dios, y lo espiritual debe haber comenzado su viaje como ser humano a través de la Tierra dentro de este tiempo limitado … Y por lo tanto, al comienzo de cada nueva época, aquello que estaba atado en la forma más sólida habrá sido liberado, lo que sucede precisamente a través de desastres naturales, erupciones y la destrucción de creaciones terrenales al final del antiguo período terrenal, para que el viaje de lo espiritual pueda entonces comenzar a través de formas ya sueltas, a través de las nuevas creaciones … mientras que las creaciones de la materia más dura ahora absorben nuevamente lo espiritual, que, al estar completamente influenciado satánicamente, pertenece a lo que sigue al adversario de Dios y, por lo tanto, será desterrado nuevamente en una forma sólida.

Así pues, para vosotros, los humanos, la destrucción y la transformación total de la superficie terrestre, predicha para el fin de una de una era terrestre, también os será comprensible como un acto de necesidad, porque también lo espiritual, que aún sigue languideciendo en las profundidades, algún día también debe comenzar su camino de desarrollo y, por lo tanto, tiene que ser ayudado a liberarse de la materia sólida. Pues todo lo “espiritual” son seres que una vez se apartaron de Dios, a quienes Él quiere reconquistar en un camino que Él reconoce como exitoso. Y todos los seres emanaron una vez de Su amor, y nunca perderán este amor, por lo que Él constantemente los ayuda a pasar de la oscuridad a la luz …

Amén